En la extensa franja costera que ofrece la provincia de Cádiz durante los meses de verano, hay lugares especiales donde detenerse y sumergirse en un entorno paradisíaco. Uno de estos lugares es Punta Paloma, ubicado en Tarifa, una playa rodeada de una naturaleza casi intocada, casi salvaje, donde es posible relajarse y escapar del bullicio cotidiano.
Punta Paloma y Valdevaqueros son dos playas contiguas separadas por una gran duna en el medio, lo que ha llevado a muchas personas a referirse a la playa de Valdevaqueros como Punta Paloma. Sin embargo, a pesar de esta confusión, ambas playas ofrecen un escenario ideal para disfrutar de un día en la playa. Los amantes del kitesurf encontrarán en la ensenada de Valdevaqueros condiciones más favorables para su práctica. Por otro lado, aquellos que buscan un lugar más tranquilo y rodeado de naturaleza virgen, deberían explorar las pequeñas calas y playas situadas antes y después del cabo de Punta Paloma.
Las apacibles ensenadas y calas de Punta Paloma se extienden por unos 2,5 kilómetros de costa, bordeados por una franja de arena dorada de unos 15 metros de ancho. La característica más destacada de este tramo costero, ubicado aproximadamente a 10 kilómetros de Tarifa, es su aspecto salvaje, con dunas ondulantes que se acercan casi hasta el borde del océano y una vegetación dispersa que salpica el paisaje. Es uno de esos rincones donde uno puede verdaderamente desconectar del bullicio civilizado.
La naturaleza virgen de las playas de Punta Paloma viene acompañada de una pequeña desventaja: la falta de servicios playeros. No hay salvavidas, baños, duchas ni siquiera un chiringuito en la orilla. Sin embargo, aseguramos que vale la pena soportar estas incomodidades para disfrutar de una experiencia tan auténtica como la que ofrece Punta Paloma. Si practicas nudismo, las calas más recomendadas son las ubicadas hacia el oeste.
Es interesante notar que en el monte que se alza detrás de la playa se localizan unas instalaciones militares que incluyen la batería costera de Paloma Alta, equipada con tres imponentes cañones que datan de la década de 1940.
En Punta Palomas podremos encontrar algunos lugares de restauración cercanos que sin duda son espectaculares, pero sí deseas seguir viviendo la aventura de lo natural y virgen lo más conveniente es llevar un pícnic con productos típicos y disfrutar de una jornada lo más auténtica posible.
Numerosos visitantes de Punta Paloma son aficionados a los deportes acuáticos que buscan las condiciones óptimas para practicar kiteboarding, windsurf y otros deportes de vela. Dado que en esta área no hay escuelas deportivas ni empresas de alquiler de equipos, es necesario venir preparado con conocimientos básicos y con todo el equipo necesario.